El abuso psicológico o emocional involucra cualquier comportamiento, verbal o no verbal, que impacta negativamente sobre el bienestar emotivo o psicológico de otra persona.

Se dan casos de abuso psicológico/emocional en matrimonios, parejas íntimas, padres e hijos, hacia los ancianos, y por lo general, donde exista una diferencia de poder.

La persona que abusa de ti puede:

  • Ignorar frecuentemente tus sentimientos.
  • Te ridiculiza en lo que más valoras, como en tus creencias, sexo, sexualidad, habilidades, edad, apariencias, u orientación sexual.
  • Te ridiculiza o insulta por tu religión, raza, familia, clase social, o idioma.
  • Se abstiene de aprobar lo que haces, mostrar aprecio, o afecto.
  • Constantemente te critica, te insulta, y te grita.
  • Te humilla en privado o en público.
  • Se niega a socializar contigo.
  • No te permite trabajar, controla el dinero, y toma todas las decisiones.
  • Intenta evitar que veas o hables con familiares y amistades.
  • Frecuentemente te amenaza con marchar o te dice que te marches.
  • Te manipula con mentiras y contradicciones.
  • Se comporta de manera amenazadora.
  • Utiliza expresiones faciales y/o posturas corporales para intimidarte.
  • Utiliza un lenguaje vulgar y sexualizado.

Y como mujer abusada te sientes:

  • Inservible.
  • Dependiente del abusador.
  • Confundida.
  • Triste.
  • Enfadada.
  • Aislada.
  • Sin control de tu propia vida.

Busca ayuda si sientes que:

  • Dudas de tu propio juicio o te preguntas si estás loca.
  • Expresas tus opiniones con menor frecuencia y menor libertad o prefieres quedarte callada por temor a que se burlen de ti.
  • Tienes miedo de los demás, y tiendes a verlos con menor frecuencia.
  • Te tomas tu tiempo para evaluar cuidadosamente los estados de ánimo de las personas que estan contigo antes de tratar un tema.
  • Tienes que tener mucho cuidado cuando estás con otra gente, y tiendes a estar hipervigilante durante su presencia.
  • Pides permiso para gastar dinero, tomar clases, o para salir con amigos, no tienes libertad de tu propio dinero que a ti te costo ganar.
  • Has perdido confianza en tus habilidades, te vuelves depresiva, te sientes atrapada e impotente.
  • En el caso que tengas niños, descubres que tus hijos están siendo negativamente afectados por el abuso. Por ejemplo, se aíslan, vuelven agresivos, tienen pesadillas, o les va mal en el colegio.

Uno como mujer tiene derechos, debemos de valorar nuestra vida, tenemos que comenzar por querernos y respetarnos a nosotras mismas para que los demas nos respeten, y nos den el honor que como seres humanos merecemos, pero desgraciadamente existen esa clase de personas que nos quitan el valor que realmente nos corresponde.

Si estas siendo abusada, no dejes de buscar ayuda, habla, comparte tus sentimientos con tus familiares y amigos en quienes confias plenamente, no te quedes callada.
Recuérdate a ti misma que tienes derecho a una vida libre de abuso.